En el Nivel Inicial del Colegio San Antonio de Padua acompañamos los primeros años de vida escolar con una propuesta educativa cálida, activa e innovadora. Brindamos a los niños un ambiente seguro, acogedor y estimulante, donde el juego, la exploración, la creatividad y el vínculo afectivo son el punto de partida para aprender y crecer.
Desde nuestra identidad católica y franciscana, formamos niños, seguros y fraternos, capaces de descubrir el mundo con asombro, expresar sus emociones, convivir con respeto y desarrollar progresivamente su autonomía. Nuestra propuesta responde al propósito institucional de transformar el mundo formando líderes innovadores y fraternos de paz y bien.
¿Qué hace especial nuestra propuesta educativa en Inicial?
El aprendizaje en el Nivel Inicial se desarrolla a través de experiencias significativas, lúdicas y retadoras, respetando los ritmos, intereses y necesidades de cada niño. Nuestras docentes acompañan cada proceso con cercanía, profesionalismo y una mirada formativa centrada en la persona.
En cada jornada, los niños aprenden haciendo, preguntando, creando, compartiendo y resolviendo situaciones propias de su edad. Así fortalecen sus habilidades cognitivas, comunicativas, sociales, emocionales, motrices y espirituales.
¿Cómo aprenden los niños en un ambiente seguro, acogedor y estimulante?
Contamos con espacios especialmente organizados para favorecer la seguridad, la autonomía, el movimiento, la exploración y la convivencia. Cada ambiente invita a los niños a descubrir, crear, imaginar, investigar y relacionarse con los demás en un clima de confianza y alegría.
Las aulas y espacios de aprendizaje promueven experiencias activas, el trabajo colaborativo, la expresión artística, la psicomotricidad, la calma, el juego simbólico, el pensamiento lógico y el acercamiento progresivo a la tecnología.
¿Cómo desarrollamos la curiosidad, la creatividad y el pensamiento crítico con STEAM + H?
Desarrollamos la metodología STEAM + H, integrando ciencia, tecnología, ingeniería, arte, matemática y humanidades ejecutando proyectos y experiencias adaptadas a la edad de los niños. Esta propuesta despierta la curiosidad, fortalece la creatividad y promueve la resolución de problemas desde situaciones cercanas a su realidad.
A través de proyectos, retos y actividades de exploración, los niños observan, formulan preguntas, proponen ideas, construyen soluciones y comunican sus descubrimientos. Este enfoque se articula con el perfil y los principios del Bachillerato Internacional, promoviendo niños indagadores, comunicadores, solidarios, reflexivos y abiertos al aprendizaje.
¿Cómo fortalecemos la gestión de emociones?
El bienestar socioemocional es parte esencial de nuestra formación. A través del Programa CREER, acompañamos a los niños en el reconocimiento de sus emociones, el desarrollo de herramientas de autorregulación y la resolución de situaciones cotidianas mediante estrategias adecuadas para su edad.
Nuestras docentes están certificadas para guiar este proceso con sensibilidad y criterio pedagógico. De esta manera, los niños aprenden a expresar lo que sienten, fortalecer su autoestima, desarrollar empatía y convivir en un ambiente de respeto, paz y fraternidad.
¿Cómo innovamos en el aprendizaje desde Inicial?
Las nociones matemáticas se desarrollan mediante la metodología Innovamat, que propone una experiencia activa, manipulativa y significativa. A través de talleres, juegos, retos y espacios de exploración, los niños construyen el pensamiento matemático desde la experiencia concreta. Fortaleciendo la resolución de problemas, el razonamiento lógico, la argumentación, la creatividad y el pensamiento crítico. Así, la matemática se vive como una experiencia cercana, dinámica y conectada con la vida cotidiana.
Iniciamos el aprendizaje de un segundo idioma 6 horas a la semana desde los 3 años con la metodología AMCO, favoreciendo una aproximación natural, progresiva y motivadora al inglés. Los niños aprenden mediante canciones, cuentos, juegos, rutinas y experiencias comunicativas que les permiten escuchar, comprender y expresarse con confianza.
La robótica en el Nivel Inicial acerca a los niños desde los 5 años a la tecnología de forma creativa, segura y significativa. Mediante actividades propias de su etapa, desarrollan orientación espacial, secuenciación, pensamiento lógico, resolución de problemas y trabajo colaborativo.
Los niños aprenden a observar, planificar, probar, corregir y volver a intentar. Así fortalecen su autonomía, perseverancia y capacidad para transformar sus ideas en soluciones.
Nuestra axiología franciscana se vive en la cotidianidad: en el saludo fraterno, el cuidado de la creación, la solidaridad, la sencillez, el respeto por los demás y la alegría de compartir. Cada experiencia formativa busca que los niños descubran el valor de convivir en paz, cuidar la vida y reconocer a los demás como hermanos.
En el Nivel Inicial sembramos las bases de una formación integral que une ternura, innovación, espiritualidad y excelencia educativa.
“Acompañamos los primeros años de vida escolar con una propuesta que integra ternura, innovación, valores franciscanos y experiencias significativas para aprender con alegría.”